Un lunar, también llamado nevus, son pequeños crecimientos cutáneos que aparecen en la piel y son de carácter benigno. Estos pueden clasificarse dependiendo del momento de su aparición en 2 tipos: Congénitos y adquiridos.
Actualmente, existen varios tratamientos para la remoción del lunar, pero los que ofrecen un resultado más estético son los tratamientos láser.
De acuerdo al tipo de lunar, evaluando su elevación y profundidad, pueden tratar con procedimientos ablativos que ayudan a retirar la mayor cantidad de pigmento de la lesión. Por otro lado, tenemos tratamientos que ayudan a ir removiendo la pigmentación del lunar progresivamente.
Los lunares congénitos están presentes al nacimiento o se muestran en los primeros años de vida, pueden aparecer en el rostro, en los miembros y en el tronco. Estos lunares se puede clasificar de acuerdo al tamaño: Si son pequeños son menores a 1,5 cm, mediano si miden 1,5 cm hasta 2 cm y más grandes si miden más de 20 cm.
Los lunares adquiridos, en su mayoría, aparecen entre los 5 y 35 años. Sin embargo, a partir de los 40 años tienden a disminuir, por ello se denominan lunares dinámicos. Es importante que se pueda pasar una consulta tras la aparición de un nuevo lunar.
¡Recuerda! Es importante que se pueda pasar una consulta tras la aparición de un nuevo lunar.
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